¿Qué es un territorio inteligente?

Territorios Inteligentes

Como seguro que te habrás dado cuenta, en la última década la palabra inteligente se ha puesto de moda. Cualquier dispositivo que utilizamos en nuestro día a día es inteligente: el móvil, la televisión, el reloj y hasta la nevera. Pero también se ha empezado a llamar “Smart” a otros conceptos que no son dispositivos sino modelos de desarrollo y gestión como las “Smart City” o Ciudades Inteligentes. Este concepto está basado en otro anterior: las Ciudades Digitales de 2004 que fue evolucionando hasta convertirse en inteligentes. De este último, surgieron aplicaciones a diferentes realidades como los Destinos Turísticos Inteligentes (DTI) o los Territorios Inteligentes en el caso del medio rural.

Bien, una vez vistos los antecedentes del término, la pregunta es: ¿qué significa que un territorio sea inteligente? Para responder podríamos recurrir a todas las definiciones que existen sobre ellos, pero en lugar de eso, vamos a intentar extraer los puntos principales que convierten a un territorio en inteligente:

 

Organización

En primer lugar, hay que desmontar la creencia de que inteligente es sinónimo de hiperconectado o hipertecnológico. La tecnología es un factor clave en el desarrollo de un Territorio Inteligente pero no es ni el único ni el principal. El rasgo principal de estos territorios es que son comunidades que se organizan en torno a una estrategia común para desarrollar soluciones innovadoras que aprovechen sus fortalezas y les permita generar nuevas oportunidades para el territorio.

La organización es la piedra angular del Territorio Inteligente ya que estos son en esencia un modelo de gobernanza y gestión de un territorio. Este modelo tiene que contar con todos los actores clave que operan en la zona, tanto públicos como privados y, por supuesto, con los ciudadanos que son la base del desarrollo que pretende impulsar el Territorio Inteligente. Esto es siempre más fácil de decir que de hacer. Todos conocemos iniciativas de participación abierta que no han salido tan bien como se habían planteado, por eso es imprescindible ser realista y, si es posible, contar con profesionales con experiencia en este tipo de procesos.

 

Estrategia

Organizarnos es el primer paso, que va de la mano del segundo: saber para qué lo hacemos. Como veíamos antes, se trata de establecer una estrategia común como territorio, que siente las bases de cómo queremos que este sea a largo plazo. Aquí una vez más tenemos que ser realistas, no se trata de “hacer un brindis al sol” sino de establecer una ruta que nos permita avanzar como territorio desde el punto en el que nos encontramos al que deseamos llegar.

Definir la estrategia de un Territorio Inteligente es una tarea compleja que requiere tiempo, capacidad de interlocución con los actores locales y sobre todo conocimiento. Su generación es un paso crítico, no es suficiente con un conocimiento superficial del territorio, sino que debemos identificar cuales son las principales problemáticas para su desarrollo y analizar las causas estructurales que las generan para poder actuar sobre ellas. Por otro lado, este conocimiento no sólo hace referencia a aspectos internos, sino también al entorno: regional, nacional e internacional con el que se relaciona el territorio y que va a determinar las amenazas u oportunidades que nos afectan.

 

Objetivos

Una vez realizado el análisis es hora de establecer donde queremos llegar y cómo vamos a hacerlo. Aquí no se trata de elaborar un documento largo y denso que finalmente acabe decorando una estantería o en una carpeta perdida de algún ordenador. Una estrategia tiene que ser un documento vivo, tiene que contener objetivos estratégicos a largo plazo, pero también objetivos operativos a corto plazo para poder evaluar continuamente su cumplimiento. Y aquí hay que mojarse, nada de objetivos tan grandilocuentes como indefinidos, hay que cuantificar cada objetivo, definir de forma precisa que queremos conseguir y cuándo lo vamos a conseguir, así como los recursos que vamos a emplear. Sólo de esta manera podremos saber si vamos por el buen camino, si necesitamos corregir algo o si incluso tenemos que reformular los objetivos para adaptarlos a la nueva situación.

 

Soluciones Innovadoras

Por último, decíamos que un Territorio Inteligente busca desarrollar soluciones innovadoras para generar nuevas oportunidades. Siempre decimos que cada pueblo o comarca son únicos y no nos falta razón, pero sus problemáticas en muchos casos no lo son. La despoblación, la falta de oportunidades laborales para los jóvenes, el decrecimiento de la actividad económica, la perdida de servicios públicos y un largo etcétera, son problemáticas compartidas por muchas zonas de nuestro medio rural.  Por eso, es conveniente conocer que se está haciendo en otras zonas con problemáticas similares ya sea en la misma provincia, en la CCAA, a nivel nacional e incluso a nivel europeo. Podemos utilizar estas experiencias y conocimiento para adaptarlas a las fortalezas y debilidades de nuestro territorio y lograr así desarrollar soluciones a sus principales problemáticas.

 

Territorio Inteligente
Territorio Inteligente

El desarrollo territorial o del medio rural es un concepto que está cada vez está más presente en nuestras sociedades. Por ejemplo, es fundamental para lograr la gran mayoría de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 ya que son estos territorios los que abastecen a las ciudades de un gran número de recursos como los energéticos, forestales, alimentarios, etc. de ahí que parte de los esfuerzos de las instituciones sean para establecer modelos de desarrollo que impulsen su crecimiento y favorezcan la mejora de las condiciones de vida de sus habitantes.

La Unión Europea creó el Programa de “Smart Villages” o Territorios Inteligentes dentro de la Red Europea para el Desarrollo Rural (ENRD por sus siglas en ingles) para probar, desarrollar y difundir este modelo. Esta Red sirve como punto de coordinación de proyectos, buenas prácticas y generación de conocimiento en torno al desarrollo rural de todos los países de la Unión.

A nivel nacional, empieza a haber un gran número de programas y proyectos destinados a implantar este modelo en los territorios rurales. Algunas Comunidades Autónomas han creado sus programas de “Smart Region” para compartir recursos entre ciudades y territorios como es el caso de Andalucía o la Región de Murcia entre otras.

 

Desde el área de Desarrollo Territorial Sostenible de Symbiosis trabajamos acompañando a las zonas rurales: comarcas, mancomunidades o municipios, durante todo el proceso de transformación hacia Territorios Inteligentes. Estamos convencidos que suponen una buena oportunidad para revertir la actual tendencia de estas zonas, contribuyen a aflorar todo su potencial y general dinámicas sociales positivas para la mejora de la vida de sus pobladores.

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